El desperdicio alimentario sigue siendo uno de los grandes retos del sector. Solo en España, los hogares desperdiciaron 1.364 millones de kilos/litros de alimentos en 2020, lo que equivale a 31 kg por persona. Su impacto afecta a toda la cadena: encarece los costes, aumenta los residuos, perjudica al medio ambiente y reduce la eficiencia del sistema productivo.
Para reducir esta situación, España aprobó en 2023 la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, cuyo cumplimiento es plenamente exigible en 2025. Esta normativa obliga a empresas alimentarias, distribuidores, comercios y hostelería a implantar sistemas de control, prevención y aprovechamiento de excedentes.
En este artículo de Tecoal, analizamos qué exige la ley, cómo afecta a las empresas y qué medidas se están implantando realmente en el sector.
¿Qué es el desperdicio de alimentos?
Según el proyecto de Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, el desperdicio se define como:
“Productos agrícolas y alimentarios descartados de la cadena alimentaria que siguen siendo perfectamente comestibles y adecuados para el consumo humano y que, a falta de posibles usos alternativos, terminan desechados como residuo”.
Este problema afecta a productores, distribuidores, industria, hostelería y consumidores finales.
Impacto del desperdicio alimentario en España
Además de su dimensión ética y social, el desperdicio:
- Encarece bienes de primera necesidad.
- Aumenta la presión sobre recursos escasos (agua, suelo, energía).
- Incrementa los residuos y su impacto ambiental.
- Afecta la competitividad del sector alimentario.
Marco legal: Ley 3/2020 y Ley de Prevención de 2023 (aplicable en 2025)
Aunque ya existía la Ley 3/2020, la normativa clave para el sector es la aprobada por el Consejo de Ministros el 6 de junio de 2022, que entró en vigor en 2023.
En 2025, esta ley es plenamente exigible, y obliga a todas las empresas alimentarias a:
- Implantar un plan de prevención del desperdicio.
- Registrar pérdidas y mermas.
- Garantizar la trazabilidad de los alimentos donados.
- Aplicar la jerarquía de prioridades de aprovechamiento fijada por la ley.
- Implementar medidas correctivas y de formación del personal.
A quién afecta la nueva ley de desperdicio alimentario
A toda la cadena alimentaria, desde el origen en el propio proceso de cosecha, hasta los hábitos de consumo en los hogares y en la restauración:
- Industrias y fabricantes.
- Distribuidores y operadores logísticos.
- Supermercados y comercios minoristas.
- Hostelería y restauración.
- Comedores colectivos (centros educativos, residencias, hospitales).
- Hogares (a través de campañas y educación alimentaria).
Objetivos principales de la ley
La normativa busca:
- Reducir drásticamente el desperdicio.
- Aprovechar al máximo los alimentos aptos para consumo.
- Promover un sistema productivo más eficiente y circular.
- Reducir el impacto ambiental.
En este sentido, una parte esencial de la ley está orientada al mejor aprovechamiento, reformulación y transformación de excedentes, algo en lo que la industria ya está trabajando.
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Puntos clave de la ley: jerarquía de prioridades
El artículo 5 establece la siguiente jerarquía obligatoria para los agentes alimentarios:
- Alimentación humana, principalmente mediante donación.
- Transformación (mermeladas, zumos, cremas…).
- Alimentación animal.
- Subproductos para industria.
- Compostaje y valorización energética.
Tanto empresas como entidades receptoras deben garantizar la trazabilidad completa mediante registros.
Obligaciones para las empresas alimentarias en 2025
Contar con un plan de prevención
Debe identificar:
- puntos críticos donde se generan pérdidas,
- medidas preventivas,
- indicadores para medir el desperdicio,
- registros de mermas y aprovechamiento.
Formación del personal
El personal debe estar formado para evitar pérdidas por:
- manipulación incorrecta,
- almacenamiento inadecuado,
- rotación deficiente.
Gestión de productos con fecha preferente vencida
Los productos deben:
- mantenerse separados del resto,
- presentarse diferenciados,
- venderse con precio reducido.
Obligaciones en hostelería
Los restaurantes y cafeterías deben:
- ofrecer envases reutilizables sin coste,
- informar en la carta,
- gestionar adecuadamente excedentes y raciones no consumidas.
Impulso a productos de temporada, proximidad y ecológicos
La ley incentiva el consumo de productos sostenibles y el modelo circular.
Evaluación tras el primer año de aplicación (2023–2024)
En su primer año de aplicación, muchas empresas han empezado a implantar acciones como:
- Alianzas con bancos de alimentos.
- Transformación de subproductos en nuevos alimentos.
- Colaboración con aplicaciones como TooGoodToGo.
- Optimización de líneas de producción para evitar mermas.
Aunque el nivel de cumplimiento es alto en grandes empresas, en pymes se detectan dificultades:
- Falta de recursos para implementar planes.
- Ausencia de sistemas de registro.
- Desconocimiento del marco legal.
En 2025 se intensifican las inspecciones y se espera un aumento de sanciones por incumplimiento.
Régimen sancionador
La ley establece multas de 6.001 a 150.000 €. Entre las infracciones graves destacan:
- No aplicar la jerarquía de prioridades.
- No disponer del plan de prevención.
- Donación incorrecta o discriminatoria.
- Falta de trazabilidad en productos donados.
- Impedir o no gestionar correctamente la donación.
Cómo mejorar la eficiencia y reducir el desperdicio
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- reduce mermas,
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La Ley de Prevención del Desperdicio Alimentario ya está plenamente operativa en 2025. Implementar un plan, formar al personal y documentar las acciones no solo evita sanciones: aporta eficiencia, sostenibilidad y una mejor percepción social de la empresa.
Preguntas frecuentes sobre la Ley prevención del desperdicio alaimentario (FAQs)
¿Cuándo entra en vigor la Ley de Prevención del Desperdicio Alimentario?
Entró en vigor en 2023, y en 2025 su cumplimiento es plenamente exigible para todas las empresas alimentarias.
¿Qué empresas están obligadas a tener un plan de prevención del desperdicio?
Todas: industria, distribución, supermercados, hostelería, restauración colectiva y comedores.
¿Qué sanciones contempla la ley?
Multas entre 6.001 y 150.000 €, dependiendo de la gravedad del incumplimiento.
¿Qué alimentos deben donarse según la ley?
Todos los alimentos aptos para consumo humano que no puedan venderse deben priorizarse para donación siguiendo la jerarquía del artículo 5.
¿Se exige formación al personal?
Sí. Las empresas deben garantizar que el equipo conoce los procedimientos para evitar pérdidas y gestionar adecuadamente los alimentos.